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Efemérides del Mes
 2 de noviembre de 1879. Asalto y toma de Pisagua
 
DOS OLAS DE ASALTOS DE AGUERRIDAS
FUERZAS CHILENAS LOGRAN TOMAR PISAGUA
 
El combate fue el inicio de la invasión al Perú por fuerzas chilenas, en el marco de la Guerra del Pacífico declarada siete meses antes.
 
La operación fue efectuada por una fuerza militar de 9.640 hombres y 853 caballos, en 15 buques de transporte escoltados por 4 buques de guerra, que inició a las 9:30 horas la incursión Pisagua. A esa hora se inició uno de los dos desembarcos que se efectuaron ese día; para ello las fuerzas chilenas disponían de 17 botes que transportaban 2 compañías de infantería y 1 de zapadores, en total 450 soldados, respaldados por los descargas de los buques   a cargo de Juan José Latorre blindado (Cochrane y la corbeta O`Higgins) y Carlos Condell (las cañoneras Magallanes y la Covadonga).
 
Dos horas más tarde desembarcó la segunda ola de asaltos y a las 14:00 hrs. ya se había conquistado Hospicio, donde en un poste telegráfico comenzó a flamear el emblema de Chile que izó el Teniente Rafael Torreblanca.
 
Un distintivo de esta operación se anota en el suceso que habría sido el primer desembarco anfibio orgánico efectuado en el mundo, ejecutado por fuerzas chilenas en territorio que a la sazón pertenecía a Perú.
 
Un dato notable acerca de este episodio de la guerra fue plasmado en la obra La toma de Pisagua”, un drama de dos actos y en verso, publicado en 1882 por la Imprenta de la Patria, en Valparaíso. Por otra parte, es valioso destacar el trabajo “La patria en escena: el teatro chileno en la Guerra del Pacífico”, efectuado por los académicos Carlos Donoso Rojas, doctor en Historia, Universidad de Chile y profesor asociado, Universidad Andrés Bello y María Gabriela Huidobro Salazar, doctora en Historia, Pontificia Universidad Católica de Chile, profesora asociada, Universidad Andrés Bello, como testimonio de las percepciones colectivas forjadas respecto del conflicto de esa guerra.
 
 
 
 
5 y 6 de noviembre de 1820. Captura de la Esmeralda en Callao
 
SORPRESA COMO FACTOR FUNDAMENTAL
PERMITIÓ CAPTURA DE LA NAVE ESPAÑOLA
 
La Esmeralda española, construida en 1791, además de su participación en operaciones navales en Europa, se convirtió en 1815 en escolta de convoyes en las aguas del Pacífico sur frente a las costas de Perú y Chile.
 
En 1820, el poderoso buque de la Armada hispana se sumó a la lucha de la corona contra los independentistas americanos. Las características del buque,   constituían un índice de poderío naval no despreciable, sin embargo el 5 y 6 de noviembre de ese año, surta en Callao, enfrentó la audaz acción de captura realizada por las fuerzas chilenas lideradas por Thomas Cochrane.
 
El marino inglés y otros pocos de esa misma nacionalidad al servicio del gobierno de Chile, mas los nacionales participaron en el abordaje por sorpresa, conformando una fuerza de 160 marinos y 80 infantes de marina, que lograron vencer el resguardo que ejercían en el puerto de Callao quince lanchas, dos goletas, dos bergantines de guerra y tres transportes armados, que contaban además del apoyo desde tierra en resguardo del puerto bajo bloqueo que ejercía la escuadra de la expedición Libertadora del Perú.
 
La Esmeralda además de sus 44 cañones disponía de una tripulación de 350 hombres y estaba protegida por 600 cañones de tierra y mar; el puerto contaba con una barrera de cadenas y pontones armados más una doble línea de lanchas torpederas. Todo ello no fue suficiente para vencer la inteligencia con la que se concibió y se montó el asalto del 5 de noviembre; para la operación se cuidó cada detalle, incluso de la vestimenta de los contingentes que participarían, además del distraer la atención del puerto sobre la escuadra libertadora que ejercía el bloqueo, con su zarpe mar afuera. Solo permaneció en la posición la O´Higgins, los botes y los hombres seleccionados para el asalto que luego abordaron la Esmeralda por ambos costados. En 30 minutos lograron el objetivo, a pesar de la tenaz resistencia de los españoles. Ya era el 6 de noviembre.
 
La arenga de Cochrane a sus hombres a bordo de la fragata O'Higgins, 5 de noviembre de 1820, y la valentía de ellos fueron el aval para la captura de la Esmeralda:
¡Soldados de Marina y marineros!
Esta noche vamos a dar un golpe mortal al enemigo, y mañana os presentaréis con orgullo delante del Callao; todos vuestros camaradas envidiarán vuestra buena suerte. Una hora de coraje y resolución es todo cuanto se quiere de vosotros para triunfar. Recordad que habéis vencido en Valdivia, y no os atemoricéis de aquéllos que un día huyeron delante de vosotros.
El valor de todos los bajeles que se cogerán en el Callao os pertenecerá; se os dará la misma recompensa que los españoles ofrecieron en Lima a aquéllos que capturasen cualquiera de los buques de la escuadra chilena. El momento de gloria se acerca y espero que los chilenos se batirán como tienen de costumbre, y que los ingleses obrarán como siempre lo han hecho en su país y fuera de él.
En la operación fallecieron 11 hombres y 30 heridos pertenecientes a la fuerza de asalto; hubo 126 muertos y 204 prisioneros de la Esmeralda.
 
 
 
 
6 de noviembre de 1940. Se fijan los límites del Territorio Chileno Antártico
 
POTESTAD CHILENA EN LA ANTÁRTICA
 
El estudio encargado a una comisión especial en 1939 por el presidente Pedro Aguirre Cerda, referido a reunir los antecedentes geográficos, históricos, diplomáticos y jurídicos con el propósito de determinar la extensión y límites de la jurisdicción de Chile en la Antártica, dio por resultado el Decreto Supremo N° 1.747.
El decreto reza:
Santiago, 6 de noviembre de1940
Considerando:
Que es deber del Estado fijar con exactitud sus límites territoriales;
Que no se han precisado hasta ahora los límites del Territorio Antártico en la parte que se prolonga hacia la región polar denominada Antártica Americana;
Que este Ministerio dejó públicamente constancia en 1906, que la delimitación del referido territorio era materia de estudios iniciados, pero todavía no completos;
Que el actual estado de tales estudios permite tomar ya una determinación al respecto;
Que la Comisión Especial, nombrada por Decreto de este Ministerio Nº 1541, de 7 de septiembre de 1939, ha establecido los límites del Territorio Chileno Antártico, en conformidad a los datos que suministran los antecedentes geográficos, históricos, jurídicos y diplomáticos compulsados y que se han venido acumulando hasta la fecha.,
Santiago, 6 de noviembre de 1940.
Decreto:
Forman la Antártica Chilena o Territorio Chileno Antártico, todas las tierras, islas, islotes, arrecifes, glaciares (pack-ice), y demás, conocidos y por conocerse, y el mar territorial respectivo, existentes dentro de los límites del casquete constituido por los meridianos 53º longitud Oeste de Greenwich y 90º longitud Oeste de Greenwich.
Tómese razón, comuníquese, publíquese e insértese en el Boletín de las Leyes y Decretos del Gobierno
 
El decreto lleva la firma del Presidente de la República, Pedro Aguirre Cerda y del Ministro de Relaciones Exteriores y Comercio, Marcial Mora Miranda.                                
 
Desde el 10 de diciembre de 1965 se declaró como efeméride oficial cada 6 de noviembre como “Día de la Antártica Chilena” mediante el DL Nº 778, firmado por el presidente Eduardo Frei Montalva.
 
 
 
 
6 de noviembre de 1965.  Muerte del Teniente de Carabineros Hernán Merino Correa 
LA MUERTE DEL TENIENTE MERINO
ENLUTÓ A TODOS LOS HABITANTES DE CHILE
 
Han transcurrido 55 años desde la trágica tarde del 6 de noviembre de 1965, fecha en la que el joven teniente de Carabineros Hernán Merino Correa murió, en la zona de la Laguna del Desierto, un área de cerca de 500 kilómetros cuadrados que se hallaba en litigio entre Chile y Argentina.  
 
El suceso ocurrió cuando una patrulla de Carabineros cumplía una misión destinada a comprobar la denuncia realizada con anterioridad por el colono chileno Domingo Sepúlveda, respecto de que había sido exhortado por gendarmería trasandina a regular la inscripción de su propiedad en territorio chileno, para lo cual debía presentarse ante autoridades trasandinas en Río Gallegos. De acuerdo a los límites demarcados por peritos ingleses en Laudo Británico de 1902, Domingo Sepúlveda como otros colonos establecidos en el sector vivían en territorio incuestionablemente chileno, hasta que Argentina argumentando errores en la demarcación alegó que el limite se situaba bastante más hacia el Pacifico, con lo cual el territorio en cuestión era argentino 
 
Una patrulla de carabineros encomendada a realizar una inspección en la zona tras la denuncia del colono chileno, fue emboscada por cien soldados argentinos. Esa patrulla de cinco chilenos estaba integrada porel mayor Miguel Torres, el teniente Merino, un sargento y dos carabineros. En el lugar, el mayor Torres y sus carabineros se vieron rodeados por el centenar de gendarmes argentinos armados, motivo por el cual Torres intentó dialogar con el jefe de los efectivos trasandinos sin obtener respuesta; mientras, el teniente Merino al ver a su superior desprovisto de armas corrió hacia él para protegerlo en caso que pudiera necesitarlo. Fue en ese momento en que un disparo terminó instantáneamente con la vida del joven oficial. En ese instante, la secuela de este enfrentamiento, además del asesinato Hernán Merino, fue una herida de gravedad del sargento Miguel Manríquez y el arresto de los carabineros. Todos ellos fueron llevados a territorio argentino, además del cuerpo del teniente Merino. Dos días después los prisioneros fueron devueltos a las autoridades chilenas junto al cuerpo de la víctima asesinada. 
 
Los restos del teniente Hernán Merino Correa fueron velados en la Escuela de Carabineros de Chile; fue sepultado en el cementerio General de Santiago, luego de ser despedido por miles de ciudadanos junto a autoridades encabezados por el presidente Eduardo Frei Montalva. El 26 de abril de 1997, los restos de Merino fueron trasladados a la cripta construida en su memoria.
 
El tema fronterizo, sus alegatos y litigios sobre la Laguna del Desierto finalmente se zanjaron el 31 de octubre de 1991, cuando los presidentes Patricio Aylwin de Chile y Carlos Saúl Menem de Argentina acordaron, según lo previsto en el Tratado de Paz y Amistad de 1984, someter el caso de la disputa territorial a un arbitraje internacional. Ésta fue resuelta el 21 de octubre de 1994, cuando el Comité Jurídico Interamericano, cuyos miembros fueron elegidos por las partes, resolvió a favor de la presentación de Argentina, resultado que Chile recusó. Un año más tarde, el 13 de octubre de 1995, el tribunal arbitral rechazó la solicitud de reconsideración presentada por Chile, lo que selló la pérdida del territorio de Laguna del Desierto.
 
 
 
 
22 de noviembre de 1574. Se descubre el archipiélago de Juan Fernández
 
ARCHIPIÉLAGO DE LEYENDAS Y DE
CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA
 
El navegante español Juan Fernández descubrió la isla Mas Afuera y el islote Santa Clara que forman parte del Archipiélago que lleva el nombre del marino que avistó las ínsulas el 22 de noviembre de 1574.
 
El hallazgo de Juan Fernández marcó un importante hito para los navegantes que viajaban desde el Callao hacia Chile; en efecto, gracias a este descubrimiento el viaje navegando alejado de la costa que se demoraba seis meses se redujo a días.  
 
En 1750, los españoles transformaron la lejana isla en un presidio. Durante la Independencia de Chile, en 1814, tras el desastre de Rancagua, varios patriotas fueron confinados en el archipiélago, entre ellos Manuel Blanco Encalada, Juan y Mariano Egaña, Manuel de Salas, José Ignacio Carrera Pinto y Luis Ovalle.
 
En 1819, las islas del archipiélago de Juan Fernández fueron declaradas oficialmente como territorio chileno. El 16 de enero de 1935 se creó el Parque Nacional Archipiélago de Juan Fernández que comprende las islas Santa Clara, Alejandro Selkirk y en parte de la isla Robinson Crusoe. En 1977, la UNESCO declaró el archipiélago como Reserva de la Biósfera. Recientemente el archipiélago alberga el Parque Marino Mar de Juan Fernández, por decreto el 19 de diciembre 2018 y la modificación del decreto que amplía la Zona Costera Protegida de Usos Múltiples homónima. 
 
 
 
 
17 noviembre de 1557. Juan Ladrillero zarpa desde Valdivia 
 
 INESTIMABLE APORTE A LA CARTOGRAFÍA
DEL CHILE AUSTRAL EN EL SIGLO XVI
 
El eximio navegante español Juan Ladrillero llegó a Chile como capitán general de la escuadra que trajo al país el gobernador García Hurtado de Mendoza. Este último infundido en la necesidad de mejorar la deprimida economía de España, que prodigaba el oro que recibía de sus posesiones en América en financiar guerras, construcción de monumentos y la importación de productos de lujo de otras latitudes de su mismo continente, encomendó a Ladrillero que reconociera la entrada nor-occidental del estrecho de Magallanes y la costa patagónica atlántica e informara -lo más importante- aquello relacionado a los recursos disponibles en esas latitudes.
 
De acuerdo con un artículo de Esteban Mira Caballos; doctor en Historia de América por la Universidad de Sevilla e Isidro Vázquez de Acuña y García del Postigo, historiador y académico chileno, el periplo austral tenía “triple objetivo: uno, describir detalladamente las costas y confeccionar cartas náuticas del peligroso y a la vez estratégico estrecho de Magallanes y las cientos de islas de su entorno para facilitar la navegación. Dos, comprobar la riqueza de la tierra, especialmente si había metal precioso o alguna civilización desarrollada. Y tres, verificar si, como se decía, había portugueses o ingleses asentados en la zona.”
 
Con tales propósitos, Juan Ladrillero comandando la nave San Luis y Francisco Cortés Ojea a cargo de la San Sebastián, zarparon desde Valdivia, el 17 de noviembre de 1557, para cumplir con la tarea encargada, ambos con distintos resultados. Cortés Ojea debió volver penosamente luego de dos meses al punto de partida, debido a las inclemencias del clima sureño donde su nave se redujo casi a escombros, con los cuales se rearmó para regresar al norte con su tripulación seriamente disminuida.
 
Orillero en tanto, fue dado por perdido; sin embargo, tras dos años de navegación, estudio y observación de las australes latitudes recaló a Concepción luego de haber sufrido todo tipo de adversidades y la muerte de gran parte de su tripulación que al partir de Valdivia, era de sesenta personas. A su regreso lo acompañaban sólo el capitán, un marinero y un sirviente, que murieron a los pocos días de haber regresado.
 
La experiencia de Juan Ladrillero tuvo por resultado el invaluable mérito del aporte del saber acerca de áreas del sur austral de Chile, que fue más allá de la tarea de reconocer la boca occidental del estrecho de Magallanes en la que por primera vez recorrió dicho estrecho en ambas direcciones como se le había solicitado, ya que si bien no encontró riquezas como el gobernador esperaba, sí obtuvo valiosa información para la navegación como es la cartografía de un territorio pleno de desafíos. El resultado que obtuvo se basó en sus conocimientos como navegante, además de su pericia en cosmografía y astrología.
 
 
 
19 de noviembre de 1879. Batalla de Dolores
 
BATALLAS EN LAS PAMPAS DE TARAPACÁ AFIANZAN
PARA CHILE CAMINO A GANAR GUERRA DEL PACÍFICO
 
Transcurridos diecisiete días desde la exitosa operación del asalto y toma de Pisagua, las fuerzas chilenas continuaron su labor de asegurar además de la cabeza de playa y el abastecimiento de agua para su ejército. Dolores, constituía un lugar estratégico pues allí se encontraba un pozo de agua, indispensable para mantener las tropas en la campaña terrestre en su desplazamiento a lo largo del desierto.
 
En ese contexto se produjo la batalla de San Francisco de Dolores en el   inhóspito terreno desértico, entre las fuerzas del ejército chileno y fuerzas aliadas del Perú y Bolivia, durante la Campaña de Tarapacá, en la órbita de la Guerra del Pacífico.
 
Las tropas chilenas conformadas por 6.000 soldados, lideradas por el Coronel Emilio Sotomayor, estaban acampando en la Oficina Salitrera de San Francisco, a unos 30 kilómetros al sureste del puerto de Pisagua. En esa posición, aunque inicialmente la situación de los efectivos chilenos se veía desalentadora, éstos lograron sobreponerse y rechazaron exitosamente las fuerzas aliadas dirigidas por el general Juan Buendía al mando de 9.000 efectivos cuyo objetivo era el de recuperar Pisagua.
 
El encuentro bélico tuvo una duración de alrededor de dos horas, luego de las cuales Chile fortalece su posición en la conquista de la región de Tarapacá. El derrotado general Buendía pasado unos días logró reunir a algo más de 6,000 hombres con los que enfrentó a los 2,000 soldados chilenos que el 27 de noviembre se enfrentaron en el Combate de Tarapacá, donde las fuerzas chilenas fueron derrotadas. Sin embargo, tal resultado no significó un retroceso en los planes chilenos, ya que los peruanos y bolivianos se replegaron hasta la ciudad de Tacna, lo que luego permitió al ejército chileno lograr la ocupación efectiva de Tarapacá.
 
 
 
 
26 de noviembre de 1865. Captura de la Covadonga
 
COMBATE DE PAPUDO ESTAMPA VICTORIA
SOBRE LA FLOTA ESPAÑOLA
 
La captura de la Covadonga, en el llamado Combate de Papudo, se logró en circunstancias de la denominada guerra hispano-sudamericana, conflicto que enfrentó a España contra una alianza formada por Chile, Perú, Bolivia y Ecuador entre 1865 y 1866, surgida a raíz del impasse de las islas Chincha. Sin embargo, Bolivia y Ecuador no participaron activamente en los hechos por razones de tipo económico, como más tarde tampoco lo hizo Perú.
 
En el combate se enfrentaron la corbeta de hélice chilena Esmeralda, al mando del capitán de fragata Juan Williams Rebolledo y la goleta de hélice española Virgen de Covadonga, al mando del teniente de navío Luis Fery.
 
Antecedentes de este conflicto indican que el 25 de septiembre de 1865 al momento en que Chile declara la guerra a España, la modesta escuadra chilena estaba conformada por la corbeta Esmeralda con 18 cañones; el trasporte armado Maipo, con 4 cañones, una colisa; el transporte mercante Independencia y el vapor Maule. La Fuerza Naval Española en el Pacífico, estaba compuesta por 5 fragatas, además de dos cañoneras: la Covadonga de 40 cañones y la Vencedora con 3 cañones,
 
En ese escenario, Juan Williams Rebolledo a bordo de la corbeta Esmeralda recibe instrucciones de dirigirse al Perú para unirse a la escuadra peruana, con la intensión de atacar por sorpresa a las unidades españolas que bloqueaban los puertos de Caldera y Coquimbo. Dado –como ya se dijo- que Perú, por atravesar un período difícil, se marginó de la operación, Williams Rebolledo asumió una estrategia destinada a capturar una nave española.
 
En tal sentido el capitán chileno al enterarse que parte de la escuadra española representada por la Covadonga, además del vapor Matías Cousiño, apresado por los españoles, bloqueaba Coquimbo, zarpó con el propósito activar un abordaje. En el viaje, a la altura de Pichidangui el marino chileno tuvo conocimiento que la Covadonga zarparía desde Coquimbo con el propósito de bloquear San Antonio, información que motivó a Williams a esperarla en Papudo.
 
Al amanecer del 26 de noviembre, Williams avisto a la Covadonga, inició la aproximación con intención de cortarle el paso y a una distancia prudente abrió el fuego. La maniobrabilidad de los cañones de la Covadonga le jugó una mala jugada al comandante español Luis Fery que tuvo dificultad para girarlos para apuntar a la nave chilena que lo acometía, ocasionando que los disparos no resultaran certeros, como sí lo fueron los de la Esmeralda. Transcurrida media hora de combate vehemente, la Covadonga paró las máquinas y arrió la bandera. Rendida la nave española fue abordada por una partida al mando del guardiamarina Manuel Thomson, que procedió a cerrar las válvulas de fondo y tomó prisionera a la tripulación. En el combate de Papudo tuvo el bautismo de fuego, embarcado en la Esmeralda el llamado Curso de los Héroes entre los cuales -además del guardiamarina Thomson- estaban Arturo Prat, Carlos Condell y Juan José Latorre, entre otros.     
 
Las fuerzas españolas sufrieron la pérdida de 4 marinos y resultaron 121 prisioneros. Cuatro días después del desenlace del combate, al conocer de la captura de la Covadonga, además de otros hechos contrarios a los intereses de España, el Almirante José Manuel Parejas, comandante de la fuerza naval española en el Pacífico, y ministro plenipotenciario de España en Chile se quitó la vida.
 
 
 
27 de noviembre de 1879. Muerte de Eleuterio Ramírez
 
EN UN DIA ENTERO DE BATALLA EL LEÓN DE TARAPACÁ
REFRENDÓ SU TEMPLE MILITAR Y ENTEREZA
 
Un nutrido currículo en su vida militar que inició a los 19 años, el osornino Eleuterio Ramírez contiene, entre otras acciones de importancia para la patria su oficio en la pacificación de la Araucanía, en la Batalla de Cerro Grande, donde fueron vencidas las fuerzas revolucionarias de Pedro León Gallo, en el combate de Calama y en la guerra contra España, demostrando siempre   valentía y coraje como lo hizo hasta la muerte en la batalla de Tarapacá contra fuerzas peru-bolivianas, durante la campaña terrestre de la Guerra del Pacífico.
 
La batalla en la que Ramírez perdió la vida se desarrolló con la desventaja de importante inferioridad numérica y dio paso por tal razón a una cruenta contienda. Existen cifras que indican que el enfrentamiento se dio entre 5.000 efectivos del ejército aliado y algo más de 2.000 del ejército chileno, cerca de la mitad de éstos pertenecía al 2° de Línea, al mando del teniente coronel Eleuterio Ramírez. En esta operación militar fue herido y en tal condición siguió luchando en compañía de 25 soldados y ordenó su última carga a la bayoneta; fue entonces herido por dos balas al pecho y otra en el muslo, hasta que fue rematado y su cuerpo tristemente mutilado. Su valentía le valió el apodo de El León de Tarapacá.
 
Dos días antes de la batalla de Tarapacá, el 25 de noviembre de 1879,   Ramírez escribió una carta a su esposa en la que le decía:   Nos vamos sobre Tarapacá, en donde se nos ha dado aviso que se reúnen los dispersos del ejército enemigo bajo las órdenes del general Buendía. Se ha sabido esto por seis prisioneros tomados hoy y como es necesario no perder tempo en estas circunstancias, marcharemos pronto sobre el enemigo para desbaratarlo por completo. Ruega al altísimo para que me vuelva sano y bueno al seno de la familia.
 
Los restos de Eleuterio Ramírez fueron enterrados en el Cementerio General de Santiago y posteriormente fue trasladado al "Regimiento de Infantería Nº 2 Maipo" (ex 2º de Línea), en Playa Ancha, Valparaíso.
El 11 de diciembre de 1927, cuando con la asistencia del Presidente de la República Carlos Ibáñez del Campo, se inauguró el monumento a su memoria en Osorno.
 
 
 
29 de noviembre de 1984. Firma del Tratado de Paz y Amistad 
 
FIN A UNA CENTENARIA DISPUTA TERRITORIAL ENTRE
CHILE Y ARGENTINA TRAS MEDIACIÓN DE JUAN PABLO II
 
En Ciudad del Vaticano el 29 de noviembre de 1984, luego de la providencial mediación de Juan Pablo II, se firmó el Tratado de Paz entre Argentina y Chile por los ministros de Relaciones Exteriores Dante Caputo, de Argentina y Jaime del Valle, por parte de Chile.
 
En este tratado se logró la fijación del límite entre los dos países desde el canal Beagle hasta el pasaje de Drake al sur del cabo de Hornos, finalizando el llamado “conflicto del Beagle,” que puso a ambos países al borde de la guerra fraticida en diciembre de 1978.
 
El tratado incluye un además un marco de acuerdos para la solución pacífica de controversias entre ambas naciones que incluye a la Santa Sede como mediadora, una "Comisión Permanente de Conciliación" y, en caso necesario, un "tribunal arbitral" cuyas sentencias serán obligatorias, definitivas e inapelables y estarán entregadas al honor de las naciones signatarias.
 
El 11 de abril de 1985 Chile ratificó el tratado firmado en el Vaticano el 29 de noviembre de 1984, constituyéndose este pacto en uno de los logros significativos del gobierno de la época. 
 
 
 
 
30 noviembre 1984. Dos Twin Otter de la FACH llegan al polo Sur
 
CON ATERRIZAJE SE MARCA UN HITO EN MISIONES
DE SOBERANÍA Y DESARROLLO DE LA ANTÁRTICA CHILENA
 
La política de Chile destinada a aumentar la presencia con una mayor penetración nacional, en el continente antártico se materializó con la llegada de dos aviones Twin Otter al polo sur, hecho inserto en la operación Estrella Polar. El aterrizaje sucedió el 30 de noviembre de 1984, a las 13:36 horas, en la base Amundsen-Scott, estación de los Estados Unidos que se encuentra en el polo sur geográfico.
 
Los antecedentes a este hecho de tanta importancia se hallan en la década de los años 80 del siglo XX cuando se inició una política antártica que orientó el esfuerzo en tres áreas: La colonización de la Antártica, lo que posteriormente conllevó a la fundación del primer poblado de chilenos, Villa Las Estrellas, en 1984; la exploración del continente que significó la creación del “Grupo de Exploración Antártica N° 19 ”, lo que permitió a través de las operaciones denominadas Skuas, la llegada al Polo Sur en 1984 y la generación de una mayor actividad científica en el continente blanco.
 
En ese contexto nació la “Operación Estrella Polar”, la que tuvo como objetivo principal “Realizar el primer vuelo de la Fuerza Aérea de Chile con aterrizaje en el Polo Sur, el cual se ejecutó con medios propios y con un total apoyo logístico institucional”.
 
La operación de exploración y aterrizaje en el Polo Sur fue dirigida por el Jefe del Proyecto Estrella Polar”, general de Aviación Mario López Tobar. Los integrantes de las exitosas tripulaciones de los dos aviones Twin Otter fueron los pilotos Cdte. de Escuadrilla (A) Claudio Sanhueza Corvalán; Capitán de Bandada (A) Francisco de Diego Viñas; Teniente (A) Ricardo Ruminot Saerio; y Teniente (A) Leandro Serra Orellana. Mecánicos de la misión fueron el Suboficial Carlos Palacios Velásquez y el sargento 1° José Bermedo Villablanca.
 
Como se expresa respecto a la llegada de los Twin Otter al polo sur, en la Revista de Estudios Históricos Aeroantárticos Skua - N° 2/2020 del Instituto de Investigaciones Histórico Aeronáuticas de Chile, en la monografía firmada por el Coronel de Aviación (BA) Miguel Figueroa Ibarra, Jefe de la División Antártica de la Fuerza Aérea de Chile, “Una vez concretada esta trascendente e histórica Operación Aérea, todo Chile se sintió orgulloso de que ella fue realizada por su Fuerza Aérea, usando su potencial humano y sus propios recursos.”